Recomendación: «Los elegidos» (The Boondock Saints, 1999)
Es curioso el caso de Troy Duffy , un tipo sin ningún tipo de relación dentro del mundo del cine escribe su primer guión,consigue que las productoras se peleen por trasladar su libreto al celuloide y además le dan la oportunidad de dirigirla él mismo, y por si fuera poco, consigue una película trepidante,donde el humor, la acción y el suspense caminan de la mano en plena armonía, y todo ello envuelto en un halo tan fuera de lo común que la hace especial.
Los elegidos nos sitúa en la ciudad más irlandesa – y cada vez más cinematográfica-. de los Estados Unidos, Boston. Allí seremos testigos de la criba que llevarán a cabo los hermanos McManus – interpretados por Sean Patrick Flanery y el siempre solvente Norman Reddus, cada vez más en boga por su papel de Daryl en la serie The Walking Dead – convencidos de que Dios les ha encomendado la misión de limpiar su ciudad de hampones y malhechores. Tras sus talones, a parte de los mencionados gangsters, andará el agente del FBI Smecker –Willem Dafoe– un tipo bastante peculiar y excéntrico, aunque muy efectivo en su trabajo.
Para aquellos que el lema Veritas Aequitas les cale, podrán saciar sus ganas de más con la secuela, Los elegidos: The Boondock Saints 2 ( The Boondock Saints 2: All Saints Day, 2009), de nuevo con Duffy en la dirección y el guión y Flanery y Reedus en los papeles protagonistas. Sin embargo el sabor de boca que deja no es tan dulce como en la primera parte.
Juanjo Rodríguez
